domingo, 2 de agosto de 2009

STEVE JOBS

Ha estado desaparecido durante seis meses. En este tiempo sus graves problemas de salud se han convertido en una pesadilla no sólo para él, también para los inversores, que veían cómo descendía en picado la cotización de la marca más codiciada del mundo. Controlador, tiránico, obsesivo... Jobs es la representación máxima del éxito empresarial. Aprovechando su baja, logramos introducirnos en el hermético círculo de poder de la manzana.

Hace unas semanas volvió a ocurrir: algunos trabajadores desaparecieron sin dejar rastro. De repente, no estaban en sus puestos. Nadie tenía ni idea de dónde se habían metido. Pero todos sabían que estaban escondidos en algún sencillo despacho del edificio, con ventanas cubiertas con papel y quizá con un cartel de `Contabilidad´ o `Administración fiscal´ en la puerta. ÉL desconfía de sus propios empleados...

En otras empresas, basta la tarjeta identificativa para moverse por todo el edificio una vez pasado el puesto de control. Aquí hay que pasar tantos filtros como en un aeropuerto. El texto que leéis arriba es el artículo del dominical SEMANAL.

SI os apetece seguir leyendo os enlazo el artículo, que por cierto es portada -> enlace al artículo

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